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El Alquimista |
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updated: 25/10/2007 |
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Adhesivo
ecológico... y sano
miercoles, 25 de octubre de 2007
Un equipo de investigadores de la
Universidad Estatal de Oregon, en Estados Unidos, ha
desarrollado un adhesivo “verde” a partir de recursos naturales.
A diferencia de los actuales pegamentos sintéticos, que liberan
sustancias cancerígenas al aire, este nuevo producto es
respetuoso con el medio ambiente e inocuo para la salud humana.

El secreto, dice el científico Kaichang Li, está en su
composición. Desde los años cuarenta, los adhesivos sintéticos
empleados en contrachapados y para pegar la madera contienen
habitualmente resinas con formaldehído, un componente que, según
ha determinado la Organización Mundial de la Salud, es altamente
cancerígeno. Sin embargo, este nuevo pegamento está compuesto
fundamentalmente de soja, es más fuerte que sus predecesores y
tiene un precio muy competitivo.
Para su creación, Li se inspiró en las proteínas resistentes al
agua usadas por los mejillones del océano para aferrarse a las
rocas y evitar que las olas los arrastren.
A lo largo de 2006, el nuevo producto se introdujo en algunas
fábricas estadounidenses de productos de madera, donde logró
reemplazar más de 2.000 kilogramos de adhesivos basados en
formaldehídos. Los primeros estudios revelan que este cambio
habría reducido la emisión de contaminantes peligrosos de cada
fábrica en un 50-90%. Los pegamentos sintéticos, anuncian los
expertos, tienen sus días contados.
Compartir:
US Department of Agriculture (www.ars.usda.gov)
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Apéndice, para qué te quiero
miercoles, 25 de octubre de 2007
El
apéndice, ese órgano considerado durante mucho tiempo un
vestigio inservible de nuestros antepasados, deberá dejar de ser
tachado de “inútil” tras el reciente descubrimiento anunciado
por investigadores de la Universidad de Duke.

En el sistema digestivo humano viven numerosas bacterias que nos
ayudan a digerir los alimentos. Cuando, debido a una infección
como el cólera o la disentería, todo el contenido de los
intestinos se expulsa, la flora bacteriana natural desaparece, y
nuestra vida peligra. En esas circunstancias, dice el cirujano
William Parker, el apéndice actúa como un "repositorio" que
regenera nuestra flora intestinal. “Son muchas las evidencias de
que el apéndice es un lugar donde las bacterias beneficiosas
pueden vivir a salvo hasta que las necesitamos”, asegura Parker,
que ha identificado importantes células del sistema inmune en
las paredes de este órgano.
Según Parker, en sociedades industrializadas el mantenimiento de
estas bacterias no es tan necesario como en países del tercer
mundo, donde enfermedades como el cólera están a la orden del
día. Además, Parker subraya que la frecuencia de la apendicitis
en el mundo occidental podría explicarse mediante la popular
“hipótesis de la higiene”. Según esta hipótesis, el actual
aumento de las alergias y de la autoinmunidad se debe a que,
mientras crecemos, no entramos en contacto con suciedad ni con
las bacterias normales del ambiente, lo que impide que nuestro
sistema inmunitario se desarrolle plenamente y provoca una
reacción excesiva de las defensas contra irritantes menores como
el polen. “Un sistema immune sobrerreactivo podría desencadenar
la inflamación intestinal asociada con la apendicitis”,
puntualiza el investigador.
Además de los humanos, los únicos mamíferos conocidos que tienen
apéndice son el conejo, el wombat australiano y la zarigüeya, y
en todos los casos son muy diferentes del nuestro.
Journal of Theoretical Biology
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Marco Polo, Laplace y Tandem, próximas misiones europeas al
espacio
miercoles, 25 de octubre de 2007
El Comité Asesor de Ciencia Espacial de la ESA se reunió la
semana pasada en Paris para analizar medio centenar de
propuestas de investigación remitidas por la comunidad
científica que marcarán la actividad europea en el espacio en el
periodo 2015-2025. Entre las seleccionadas se encuentra Laplace,
una misión destinada a estudiar Júpiter y sus lunas, y en
concreto Europa, que según sospechan los científicos esconde un
océano entre su corteza helada geodinámicamente activa y su
manto de silicato. El objetivo será dilucidar si hay o hubo en
algún momento vida en este satélite.

La ESA también ha planteado el envío de nuevos instrumentos a
dos satélites de Saturno, Titán y Encelade, con el fin de
conocer su potencial astrobiológico, en una misión bautizada
como Tandem. Además, en París los astrónomos europeos hablaron
de Marco Polo, una sonda con destino a un asteroide que
recogería y traería a la Tierra una muestra para responder a
cuestiones esenciales como el nacimiento y la evolución del
Sistema Solar, el papel de los cuerpos menores (asteroides y
cometas) en ese proceso, y los orígenes de la Tierra y la vida.
Otras apuestas de futuro de la agencia especial son Plato, un
nuevo buscador de planetas extrasolares basado en técnicas de
fotometría; Spica, el observatorio infrarrojo que indagará
acerca del origen del universo y la formación de planetas, en
alianza con la Agencia Espacial Japonesa (JAXA); o Dune, para la
exploración de la materia oscura y la energía oscura.
“La madurez de la mayoría de las propuestas recibidas demuestra
la excelencia de la comunidad científica europea”, declaraba el
experto alemán Tilman Spohn tras la reunión. Y vaticinaba que
“la próxima década será muy excitante para la exploración
científica del espacio” |
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